Viajar a Japón: Qué ver en NARA (además de ciervos a cascoporro)

La pequeña localidad de Nara se encuentra muy cerca de Kioto y de Osaka, y suele ser una visita muy recomendada. Fue la primera capital de Japón, posee templos y santuarios declarados Patrimonio de la Humanidad, calles tradicionales, llamativos festivales algo pirómanos… y un famoso parque con ciervos a cascoporro.

Aunque la ciudad tiene encantos para dedicarle un día o día y medio, cuando se dispone de poco tiempo, es habitual dedicar medio día a Nara y combinarlo con otros destinos como la cercana localidad de Uji, o con los alejados templos y santuarios del Sur de Kioto. Nosotros visitamos Nara por la mañana y la tarde la dedicamos a conocer el templo kiota de Fushimi Inari.

bus en Nara

Llegar es muy fácil, en nuestro caso viajamos desde Kioto usando la línea Nara Line cubierta por el JRPass, y en apenas cuarenta y cinco minutos estábamos en la ciudad. Por si acaso, el día antes en la estación al pasar por alguna de las muchas oficinas JR, reservamos los asientos.

Nara nos recibe con un cielo gris y con las calles mojadas. Junto a la estación tomamos un bus que por unos 210Y nos lleva al Parque Nara, también conocido como parque de los ciervos, allí se concentran muchos de los atractivos de la ciudad. Si quieres puedes ir caminando, son unos 45 minutos en línea recta por la calle principal Sanjo Dori. Venden un pase por 500Y, “Nara Pass”, pero si solo se va a visitar los alrededores del parque no compensa comprarlo.

ciervos y Nandaimon gate en Nara

1200 ciervos campan a sus anchas, pululan no solo por el parque, también por las tiendas y templos de los alrededores,… cruzan las carreteras,… son todo un símbolo de la ciudad y han sido declarados Tesoro Natural.

Ya os comenté que para los japoneses son sagrados, son considerados mensajeros de los dioses, y aquí al igual que ocurría en la isla de Miyajima, también son alimentados por los turistas que compran galletas de arroz especiales para ellos llamadas shika senbei.

ciervo Nara otoño

En general son muy mansos, pero hay que cumplir las normas indicadas en los carteles y nunca olvidar que son animales salvajes. Dicen las estadísticas que el número de turistas heridos por los ciervos se ha disparado en los últimos años. Allí nos cruzamos con repetitivas escenas en las que el animal se emociona al ver las galletas, y en “modo bucle On” acaba acosando y persiguiendo. Atención porque morderán las galletas, la bolsa, tu mano si te despistas, el ticket del bus ☺ …mucho cuidado con el JRPass, que es tu pequeño tesoro 😉

Nosotros no padecemos el que yo llamo “complejo omaíta”, pero la mayoría de visitantes parece ser que sí. Cuando no llevas galletas, se acercan, a veces saludan haciendo una reverencia nipona… te miran con ojos de bambi lastimero, esperan, y se van.

gif ciervos Nara

Pronto nos dan la bienvenida los 20m de la enorme Puerta Nandaimon, declarada Tesoro Nacional. Está custodiada por dos titánicos Nio que tienen 8 metros de altura y calculo que 8 kilos de polvo. Creo que son los guardianes más grandes de todos los que vimos en el viaje.

Nio Nara Nandaimon gate

Nos encontramos con el templo Todaiji, es el principal, el más histórico y afamado. Su nombre significa “templo del Este”, fue construido en 710, reconstruido en 1709, está declarado Patrimonio de la Humanidad, y sus 57m de alto, 50 de largo y 48 de ancho, te harán sentir como un liliputiense. Leí que hasta 1998 fue el edificio de madera más grande del mundo, fue superado por la obra conocida como “Las Setas” en Sevilla.

Todaiji temple Nara Japón

En su interior alberga una estatua de un Buda en bronce que con sus 15m de altura y 500kg de peso es el más grande del país. Para que te hagas una idea la palma de su mano es del tamaño de una persona… la cabeza mide 5,41 metros; las orejas 2,54m y cada ojo mide 1m…
Otra forma original de hacerse in situ una idea del tamaño descomunal, es intentar pasar por un orificio que hay en la base de uno de los pilares del edificio. Dicen que es del tamaño de una fosa nasal del Buda sentado… y cuenta la leyenda que si consigues pasar por el agujero, obtendrás la iluminación en la próxima vida. Es habitual ver turísticas colas para hacer de cascarrias ☺

Con un 90% de bronce y un 10% de oro, su construcción dejó al país sin reservas del metal y casi en la banca rota. Ha sido refundida en varias ocasiones debido a daños causados por incendios y terremotos, pero hoy el Gran Buda Daibutsu luce imponente.

otoño en Nara Japón

Los terrenos del parque son abiertos y muy extensos, y al salir nos entretuvimos paseando y disfrutando de los colores del otoño y de los omnipresentes ciervos.

ciervos en Nara Park

Tropezamos con unos simpáticos estudiantes que estaban de excursión con el colegio para conocer la mucha historia de esta antigua capital, y su gran influencia en la literatura y el arte. Algunos consiguen vencer su timidez y piden fotos a los turistas, te hablan para practicar inglés, posan…

Nara Park

Subimos unas escaleras y nos asomamos al bonito balcón de madera de la sala Nigatsudo. Es gratuito y siempre está abierto, desde allí se ven unas vistas molonas del parque y de la ciudad.

miradores Nara Japón

Durante toda la primera quincena de marzo se celebra en este balcón un curioso festival de fuego y agua llamado Omizutori.

Esos días se realizan diferentes eventos, y de todos ellos es Otaimatsu el más famoso y vistoso. Todas las noches, justo después del atardecer, una decena de sacerdotes desfilan con unas enormes y tradicionales antorchas encendidas. Miden de seis a ocho metros de largo, las sostienen sobre la multitud que se reúne bajo el balcón, y dicen que las chispas que caen regalarán a los espectadores un año bueno y seguro. Al parecer varía el número de antorchas, el tamaño y la duración del evento… pero suele durar unos 10-20-45 minutos. El último día es breve, pero muy espectacular pues suben al balcón diez mega antorchas a la vez que ofrecen todo un espectáculo.

El día 12 de marzo es el más concurrido y largo. En la madrugada, los sacerdotes bajan del balcón para sacar agua de un misterioso pozo, y hacen sonar durante una hora caracolas, cuernos, campanas, bailan con las antorchas encendidas… Sin duda debe ser muy interesante coincidir con este curioso festival de agua y fuego. Aquí puedes ampliar información, horarios…

arte en Nara

Molan las vistas, y molan los detalles, los diferentes tipos de farolillos, amuletos, ofrendas, tintas sólidas…

ofrendas kawaii Japón

El mucho musgo, el sonido del agua, un dragón convertido en fuente…

fuente dragón en Nara

Nos asomamos a una especie de salón rústico habitado por un puñado de mesas y sillas, algunos turistas locales, viejunas fotos y una estufa con una tetera…

salón de descanso Nara Park

Paseamos por los alrededores. Recuerdo mucho silencio, olor a incienso y a lluvia… y mucha paz…

Monje en Nara

Desde allí caminamos por el parque rumbo al santuario Kasuga Taisha. Por el camino tropezamos con más ciervos y con una enorme campana tibetana que dicen que es la más grande del país. Muchas se pueden tañer, pero ésta en concreto está prohibido tocarla, tan solo se hace sonar un par de veces al año.

la campana mas grande de Japón

Atravesamos el santuario Tamukeyama. Allí nos reciben preciosos tejados negros salpicados de otoño rabioso, algún torii y la misma tranquilidad…

nara en otoño

El santuario pertenece al gran Todaiji y está dedicado a Hachiman, es el dios de los guerreros y de la agricultura. Después de Inari es la deidad a la que se le dedica más santuarios en el país.

otoño en Nara Japón

Aquí también nos encontramos con los típicos rituales para atraer la buena suerte, como los papelitos de la fortuna, las cuerdas protectoras en los centenarios árboles… las tablillas emas con el dibujo de una paloma por ser el símbolo del dios Hachiman.

tablillas ema santuario Nara

Pasear por aquella maraña de pequeños y rojos altares, viejunos almacenes, farolillos, rituales… tenía su encanto.

bosque NaraSin duda el otoño volvía a ser un plus, los árboles competían en belleza con los edificios… los cálidos colores del lugar emborrachaban…

Nara Japan november

Aparecimos a los pies de la verde falda del Monte Wakakusayama. Estaba toda cubierta de hierba, y en ella todos los años se lleva a cabo un curioso festival. Al parecer consiste en quemar todo el pasto, lanzar galletas gigantes, y acompañar el evento de procesiones y fuegos artificiales… El incendio y el breve espectáculo de pirotecnia son visibles desde toda la ciudad. Se llama Wakakusayama Yamayaki, se celebra desde el medio día del cuarto sábado de enero.

Nosotros nos encontramos en la verde ladera un ordenado coro de uniformados escolares. Cantaban sin público, tan solo los ciervos,… y nosotros. Molaba, pero tuvimos que alejarnos porque nuestra presencia les producía risas a los chavales, llamábamos la atención por ser guiris… y temíamos estar fastidiando lo que parecía un ensayo.

puente en Nara

El monte tiene unos 350m, se puede subir caminando. Dicen que ofrece vistas panorámicas de la ciudad y que luce muy bonito en primavera cuando florecen los cerezos. Para acceder hay que pagar 150Y, abre de 9 a 17h y en invierno está cerrado. Frente a ella hay muchas tiendas de artesanías, recuerdos,… obleas para ciervos…

Continuamos nuestro camino rumbo al santuario, vemos pequeños edificios secundarios, alguna casa de té, …y un bonito puente bermellón.

puente rojo nara

Poco a poco el parque se convierte en bosque, en un precioso bosque primario llamado Kasugayama. Está cerrado al público, pero se puede acceder a los alrededores del santuario donde los enormes cedros se mezclan con toriis, cascabeles,… y curiosos altares.

altar animales Japon

En alguno de los edificios secundarios vemos a padres que llevan a sus hijos para presentarlos a los dioses, turistas que vienen y van…mil lámparas de piedra y musgo… y llegamos al edificio principal del santuario Kasuga-Taisha.

santuarios Nara Japón

Fue construido en 768, y es famoso por su enoooorme colección de farolillos de bronce y de piedra que decoran todo el recinto. Solo se encienden un par de veces al año, a principios de febrero durante el festival de Setsubun Mantoro, y a mediados de agosto durante el festival de Obon Mantoro. Debe ser especialmente bonito verlo todo iluminado… imagino una atmósfera muy mágica y única.

kasuga Taisha Nara

No las conté, pero dice la web oficial del santuario que hay unas 3000 linternas, unas 2000 de piedra en los alrededores del templo, y unas 1000 de bronce colgando de techos y aleros. Son donaciones de fieles, y al parecer algunas fueron donadas por samuráis en épocas de guerras para que Hachiman les protegiera. Se llaman tōrō y llevan 800 años encendiéndolas, en la antigüedad pasaban todo el tiempo encendidas.

Santuario Kasuga Taisha Nara

En la taquilla nos atiende una miko, ellas son las sacerdotisas sintoístas, ejercen de ayudantes de los sacerdotes. Nos habíamos cruzado con algunas en los santuarios de Nikko, van vestidas de blanco y rojo, y suelen llevar llamativos y originales adornos en el pelo.

sacerdotisa Japón Nara

Al entrar nos da la bienvenida un despliegue de amuletos, la clásica fuente, un árbol sagrado rodeado de un mini jardín zen, y un laberinto de pasillos atiborrados de farolillos apagados,

Santuario Kasuga Nara

Molan las perspectivas, el entorno…y mola entrar en una mágica sala con cientos de metálicos farolillos encendidos. La mucha oscuridad solo rota por la tenue y cálida luz amarilla y por el silencio, hacen que sea una sala diferente a todas las visitadas.

faroles lamparas encendidas Nara

Caminamos por los ordenados pasillos de luz creados por los farolillos. Todos son únicos y diferentes, todos poseen una historia detrás. Algunos lucen indescifrables símbolos y kanjis, figuras geométricas, siluetas de ciervos o palomas…

El bosque primario y el santuario Kasuga-Taisha, están declarados Patrimonio de la Humanidad. Sin duda esta esquina Este del parque merece una visita, a nosotros nos gustó mucho el paseo.

otoño momiji Nara noviembre Japon

Hay más para explorar. Entre los cedros existe una docena de pequeños santuarios auxiliares dedicados a los 12 dioses afortunados. De ellos destacan el Santuario Wakamiya, con un famoso festival de danza, y Meoto Daikokusha, que está consagrado a todo lo relacionado con el matrimonio, con la búsqueda de pareja, la convivencia…

Nara en otoño Japón

Muy cerca del santuario se encuentra el pequeño jardín botánico Kasuga Taisha Shinen Many, con 250 especies de flores, y muchas glicinias que deben lucir pletóricas a finales de abril principios de mayo. Si tu visita coincide con la primavera echa un vistazo aquí a los mejores lugares para observar la floración de los cerezos en Nara y alrededores.

También puedes visitar el Museo Nacional de Nara dedicado al arte sacro nipón, el templo Kofukuji y su vistosa pagoda, o puedes pasear por los callejones del tradicional y comercial barrio de Naramachi. Un turístico barrio con solera, donde muchas de las casas antiguas han sido convertidas en pequeñas tiendas de artesanía, restaurantes, mini-museos…

Si tienes tiempo y ganas, fuera del parque también se encuentran otros templos, santuarios y pagodas, como Toshodaiji o el muy simétrico de Yakushiji. A ambos templos se llega en bus o tren, si haces clic en los nombres tienes más info de precios, horarios, cómo llegar,…

lamparas bronce Nara

Salimos del recinto atravesando el bosque. No paraban de llegar autobuses cargados de turistas y nos alegramos de haber madrugado. Comenzaba a chispear, comimos algo y decidimos poner rumbo a nuestro siguiente destino. Regresamos a Kioto para dedicar la tarde a visitar el santuario de Fushimi Inari, un santuario tan molón que se merece este post para él solito 😉

Fushimi Inari torii

Combinar Nara con Inari, o viceversa, es una clásica combinación que permite aprovechar el traslado. Para llegar gratis desde Nara a Inari, solo hay que usar el JRPass en la Línea Nara Line, y bajarse en Inari. No usar trenes directos, usar los trenes locales que son los que tienen parada cerca del santuario.

Personalmente, diría que es una combinación interesante sobre todo en verano, cuando los días son más largos y las horas de luz cunden más. En otoño, y supongo que en invierno y primavera, atardece pronto y es fácil que falte tiempo para recorrer sin prisas lo mucho que ofrecen ambos lugares. Aquí puedes consultar todos los atractivos de Nara y alrededores. 

Nara

Nara es más que ciervos a cascoporro, es historia, Patrimonio, cultura, …agua y fuego…y en mis recuerdos es un imponente bosque que abraza a preciosos templos y santuarios. Nos gustó mucho nuestro paseo fugaz por la vieja capital nipona. Sin duda, una visita muy recomendable.

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12 respuestas a “Viajar a Japón: Qué ver en NARA (además de ciervos a cascoporro)

  1. Nos flipa lo verde 💚 que es Japón, a pesar de esas grandes ciudades🏙, toda la naturaleza 🦌 que hay es espectacular🌲. Teníamos ganas de ir y con tus espectaculares entradas sobre japon nos hiciste más ganas pero al final… hemos cambiado de destino a última hora 🤷🏻‍♂️. Así que mejor… no pongas más de japon hasta que volvamos 😂🤣 que vas a hacer que nos arrepintamos 😥 un besazo 😘😘

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    1. Saliendo de las urbes y megaurbes, existe un Japón delicioso 🙂 sin duda es el país de los contrastes y por eso le llamo Japón-Plutón 😀 jajaja
      😀 Esos cambios de destinos a todos nos pasa en algún momento 😀 Me pregunto a dónde iréis 😉 yo os dejé preparando el Moleskine 🙂
      Muchas gracias por pasear conmigo 🙂 Dos abrazos grandes vecinos!!

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    1. Hola Tuti!! Me alegra que te haya gustado el paseo 🙂 Es un país muuuuy interesante que no deja indiferente 🙂 seguro que te encantará el contraste cultural con Plutón 😀 y sus muchas bellezas. Apunta en esa lista que en primavera y en otoño, sin duda, Japón tiene un super plus 🙂 con los cerezos hay que afinar más la puntería porque la floración es muy efímera, cazar el otoño es más fácil 😉
      Muchas gracias por pasear conmigo 🙂 un abrazo grande y transatlántico.

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  2. Hola, que recuerdos! Yo también visité Nara e Inari y no dudo en volver algún día. Tuvimos menos suerte que vosotros y eso que fuimos en octubre, pillamos pocos árboles rojos. La floración de los cerezos lo veo incluso más difícil.
    Gracias por compartir vuestro viaje con nosotros y hacer que recuerde el mío.

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    1. Mil gracias a ti por pasear conmigo 😀 me hace mucha ilusión encontrarte por aquí y remover tus recuerdos nipones 😀 .
      Así es, para coincidir con los cerezos en flor hay que afinar aún más la puntería, es un evento muy efímero. A nosotros afinar las fechas para coincidir con el otoño nos dio nuestros quebraderos de cabeza, pensábamos que octubre sería mejor mes… pero, en general en el sur de la isla, es mejor noviembre, incluso principios de diciembre según que zonas (Tokio por ejemplo).
      Tres abrazos grandes a repartir amiga viajera 🙂 muchas gracias por acompañarme en el paseito.

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    1. 😀 gracias a ti linda Salo 😀 me alegra que hayas disfrutado del ciberpaseito. Confieso que a mi el gif acelerado me recuerda a una serie británica, tan rancia como viejuna, llamada Benny Hill … ese señor baboso, espantoso, seboso, casposo… que correteaba a las enfermeras, azafatas… yo era diminuta pero recuerdo que cuando lo veía en la tele no lo soportaba Grrrrr (gruñido) 😀 El vídeo de los ciervos en modo bucle es más gracioso 😀 jajaja
      Abrazos y besitos a cascoporro 😀

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  3. La belleza de estas imágenes es embriagadora. La combinación de templos y jardines o bosques dan una imagen espectacular, casi de irealidad, de fantasía. Visitar cualquier país extranjero, con una cultura y costumbres distintas a las nuestras, siemrpe nos hace sentir hasta cierto punto extraños, fuera de lugar, unos intrusos que tienen que acostumbrarse al nuevo entorno, incluida, cómo no, la gastronomía del lugar. Pero me da la impresión de que en Japón (y China y otros países del lejano oriente) uno debe sentir que está en otro mundo, en otro planeta, pues casi nada es como a lo que estamos acostumbrados y ello te obliga a ir de puntillas para no meter la pata o parecer grosero, o inculto.
    En cuanto a lo de ver campar a sus anchas a los ciervos, en un pirncipio, y como amante de los animales, me parece extraordinario, pero también me imagino que me daría un poco de yuyu acercarme demasiado, por si reaccionan de forma inesperada y no precisamente amigable, especialmente si se trata de un macho con una magnífica cornamenta lista para atacar, jeje. Debo ser muy raro al respectro, porque la imagen de los delfines en contacto con el hombre siempre me ha emocionado, pero cuando tuve la ocasión de bañarme con ellos en alta mar me dio un no sé qué que me tiró para atrás. Luego me arrepentí pero ya había perdido la oportunidad de gozar de su presencia.
    Un abrazo.
    P.D.- ¿En Japón se come tanto arroz como en China? Si es así, ¿se os han achinado los ojos?, jajaja.

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    1. Así es compañero 😀 borracha perdía salí de allí 😀 muy embriagada 😀 Japón está repleto de rincones, mágicos y fascinantes, tan bonitos… que a veces resultan irreales.

      Los choques culturales suelen ser un plus 🙂 a mayor contraste, más nuevo y didáctico tiende a resultar todo 🙂 . De ahí viene lo de Japón-Plutón 😀 allí es muy fácil sentirse a ratos en otro planeta.
      Como visitantes a una casa ajena, o planeta ajeno 😀 ,efectivamente hay que adaptarse, desde la gastronomía a los horarios, pasando por las costumbres… Lo bueno es que “el mundo” tiende a ser benévolo y permisivo con los viajeros, a quienes no se les tiene demasiado en cuenta los errores de protocolo, cortesía,… o x…
      Respecto a adaptarse a la gastronomía, hoy día la globalización hace que te cruces con familiares cadenas de “mugresburgers” y “pollofrito” en lugares insospechados, y hay supermercados/ tiendas donde buscar suministros cuando por ejemplo eres un viajero con alergias o no te adaptas… o para abaratar/variar…

      Los ciervos son como ¿patos?¿palomas?, están demasiados acostumbrados a la presencia de personas, muchos pasan de ti y otros vienen a pedirte comida, y si no le haces caso, se van. No tienden a ser agresivos “per sé”, naDa que temer de los ciervos de NaRa 🙂
      Los delfines en libertad, tienen más riesgos que los ciervos nipones; son animales salvajes y por tanto imprevisibles, no acostumbrados a los humanos, son mamíferos y compartimos enfermedades (pulmonares sobre todo…) … y tu no estás en tu medio y ellos sí 😉

      No he estado en China, y desconozco el dato de dónde consumirán más arroz 😀 pero sí te puedo decir que en Japón también forma parte de la dieta, y está bastante presente…pero aún así nuestros ojos siguen redondos 😀 jajaja
      Mil gracias por pasear conmigo por el otoño nipón surreal, un abrazo grande compañero.

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